Dermatologia en perros

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La dermatología veterinaria es la especialidad que encargada del diagnóstico y estudio de las afecciones de la piel de nuestros perros. En este artículo explicaremos en qué consiste esta disciplina tan importante en la clínica y cuáles son las afecciones dérmicas más comunes.

Ciertamente, hay numerosas afecciones clínicas que se manifiestan a lo largo de toda la vida del animal, aunque normalmente suelen variar su intensidad en distintos períodos.

¿Cómo se manifiestan las afecciones de la piel?

La presentación y la sintomatología es variada:

  • Prurito
  • Eritema
  • Alopecia o zonas de hipotricosis
  • Patologías en canal auditivo (otitis recurrentes)
  • Pioderma

¿Se pueden prevenir las patologías dérmicas?

Prevenir la aparición de patologías dérmicas es un tanto complicado, pero sí que es posible adelantarse y evitar que ciertos procesos terminen por cronificarse. De tal forma, que resulta indispensable transmitir a los propietarios la necesidad de acudir asiduamente al veterinario, para realizar chequeos rutinarios. Asimismo, es importante instar a finalizar todos los tratamientos terapéuticos prescritos por el profesional sanitario y acudir a todas las revisiones programadas para el paciente.

Además, hay determinadas patologías que tienen un origen con base alérgica, estas son algunas de las siguientes:

  • Otitis recurrentes
  • Dermatitis en extremidades, zona ventral del abdomen, pulpejos.
  • Infecciones recidivantes en la piel (piodermas).
  • Problemas en sacos anales.

¿Cómo se diagnostican los problemas de piel?

En primer lugar, el veterinario elaborará su historial clínico, realizando una anamnesis completa del paciente en la que se tomará nota de:

  • Raza, edad, sexo del animal.
  • Tipo de dieta.
  • Determinar si ha habido algún cambio en la rutina.
  • Saber si el paciente ha presentado una sintomatología similar anteriormente.
  • Posibilidad de contacto con algún agente externo.
  • Duración del problema.
  • Saber si la patología se ha presentado en más ocasiones.
  • Lugar de aparición de la lesión.
  • Saber si el animal se ha sometido a tratamientos previos.
  • Tener en cuenta el factor contagio: determinar si hay más animales afectados en el hogar o incluso, si ha aparecido alguna lesión en alguna persona conviviente.

A continuación, se lleva a cabo la exploración clínica del paciente.

  • Exploración del área afectada y búsqueda de lesiones primarias:
    • Mácula: área circunscrita hipo o hiperpigmentada.
    • Pápula: pequeña lesión con engrosamiento de epidermis o dermis superficial. Si hay varias unidas, de forman placas características de parasitosis o alergias.
    • Pústula: cúmulo de material purulento. Propio de infecciones bacterianas.
    • Vesícula: zona elevada pequeña con contenido líquido claro. Suele aparecer en enfermedades autoinmunes o víricas.
    • Nódulo: elevación sólida en dermis e hipodermis.
    • Habón: elevación aplanada que suele ser pruriginosa. Típico de urtiarias o alergias.
    • Lesiones secundarias
    • Collaretes epidérmicos.
    • Úlceras.

Además, hay que evaluar la distribución de las lesiones para orientar un buen diagnóstico.

Llegados a este punto, en muchos casos, teniendo en cuenta el tipo de lesiones, se llevará a cabo una dieta de eliminación para verificar si las alteraciones cutáneas pudieran estar relacionadas con la alimentación. Tras ello, en ocasiones se realizar un análisis de sangre sobre alérgenos ambientales o una prueba cutánea.

El siguiente paso es realizar las pruebas de laboratorio:

  • Raspados cutáneos
  • Impresiones con tira adhesiva
  • Frotis directo de lesiones cutáneas
  • Examen de dermatofitos (lámpara de Wood)
  • Cultivos de hongos
  • Cultivos bacterianos / antibiograma
  • Serologia, inmunofluorescencia
  • Test de alergias
  • Test endocrinos
  • Análisis serológicos
  • Biopsias
  • Test endocrinos
  • Hematología y bioquímica

Por último, se lleva a cabo un diagnóstico diferencial:

Esto se consigue recopilando toda la información obtenida en los puntos anteriores y gracias a ello, se puede comenzar a orientar el diagnóstico definitivo.

Problemas dermatológicos más frecuentes

  1.  Pioderma
    • Superficial
      • Pioderma de los pliegues: De evolución típicamente crónica en braquicéfalos, en los que se presenta en pliegue facial, mientras que en otras razas aparece en pliegue labial.
      • Pioderma húmeda aguda: Derivada de una autolesión del paciente.
    • Profunda
      • Pioderma nasal: Razas de pelo corto y nariz prominente. Dolorosa.
      • Acné juvenil: Aparición de pústulas y comedones alrededor de labios generalmente. Frecuente en Bóxer, Doberman.
      • Celulitis juvenil: Infección profunda en animales durante los primeros meses de vida. Gran inflamación papulo-pustulosa en la parte anterior de la cara, labio, pabellón auricular, que puede llegar a generalizarse.
  1. Micosis
    • Superficiales: Frecuentes en la zona facial. Son las dermatofitosis. Se presentan con áreas circunscritas circulares alopécicas y pueden volverse pruriginosas cuando si se infectan.
    • Profundas
    • Sistémicas
  2. Sarna
    • Demodécica: Causada por el aumento del ácaro Demodex canis y se transmite por contacto directo. Frecuente contagio vertical (madre-cachorro). Razas como el Doberman están más predispuestas a padecerla.
    • Sarcóptica: Producida por Sarcoptes scabiei.
    • Sarna por Otodectes Cynotis: Originada por un ácaro que habita la zona
  3. Leishmaniosis: Causada por Leishmania. Enfermedad de declaración obligatoria. Puede originar una zoonosis.
  4. Cheyleitella
  5. Papiloma vírico canino
  6. Atopia canina: Aparece en perros en los primeros años de vida y se trata de una reacción de hipersensibilidad tipo I. Hay razas como el Caniche o Yorkshire, que están predispuestas a padecerla. Causada por antígenos como el polen o los ácaros del polvo.
  7. Alergia alimentaria: Reacción de hipersensibilidad tipo I-III con distribución variable por todo el cuerpo.
  8. Dermatitis por alergia de contacto: Hipersensibilidad tipo IV. Puede aparecer por contacto directo con sustancias u objetos que resulten irritantes para la piel del animal.
  9. Urticaria o angioedema: Hipersensibilidad de tip oI muy aguda e intensa que puede llegar a complicarse con edema de glotis.
  10. Pénfigo: Enfermedad autoinmune rara que consiste en la aparición de ampollas o vesículas en la piel. Pueden producirse úlceraciones y erosiones.
  11. Lupus: Enfermedad multisistémica que afecta a numerosos órganos. Suele aparecer en animales a partr de los dos años de vida.
  • Dermatitis seborreica: Frecuente en Cocker, Husky, Pointer.
  1. Dermatitis solar: Frecuente en animales de capa clara.
  2. Neoplasias

¿Cómo se tratan los problemas de piel?

El tratamiento se instaura una vez realizados todos los pasos descritos anteriormente. Normalmente, son tratamientos de larga duración que, en ocasiones, pueden tener que extenderse durante toda la vida del animal.

En resumen, la dermatología es una especialidad veterinaria en la que se presentan numerosos cuadros clínicos semejantes y para llevar a cabo un correcto diagnóstico y valorar instaurar el mejor tratamiento, se debe seguir un buen protocolo diagnóstico.